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No todo pueden ser noticias alegres en el mundo deportivo español, y en tenis, el conjunto español no podrá optar a ganar su tercera Copa Davis consecutiva. Parece ser que la estrategia francesa de preparar una pista súper rápida (inicialmente pensada para beneficiar a Tsonga, jugador que finalmente no asistió al encuentro, y para perjudicar a Rafa Nadal, que tampoco disputó la eliminatoria) ha dado resultado.
Lo que no se esperaban muchos de los que realizaron sus apuestas deportivas para el resultado de esta eliminatoria de cuartos de la Copa Davis era el resultado tan apabullante con el que acabaría la competición, 5 a 0 a favor de los franceses, que jugaron arropados por su público.
Ferrer estuvo a poco en el primer duelo de darle la vuelta a la tortilla y lograr el primer punto a favor de España, pero en el quinto y último set se descuidó y perdió. Parecida suerte corrió Verdasco, jugador que se mueve bien en estas pistas, pero que tampoco pudo hacer demasiado frente a Llodra.
Las cuotas más elevadas para las apuestas deportivas en tenis se vivieron en el partido de dobles en el que España, habiendo perdido los dos individuales, se lo jugaba todo. El encuentro fue trepidante, pero tampoco pudo ser y con esta nueva derrota la eliminatoria quedaba sentenciada. Francia pasaba a semis.
Los siguientes dos puntos los jugaron los tenistas de reserva ya que no tenían ninguna trascendencia. Feliciano López, que también jugó el encuentro de dobles, perdió en un partido bien disputado ante Julien Benneteau. El marcador final fue 7-6 y 6-4 tras casi una hora y media de partido.
Pero la derrota no se detuvo ahí para el malogrado conjunto español que no pudo contar en esta ocasión con la ayuda de Rafael Nadal. En el cuarto punto de la eliminatoria, el murciano Nico Alamgro se enfrentó en un igualadísimo partido a Gilles Simon que tampoco pudo ganar el español, 7-6 y 7-6 fue el tanteo final con dos tie breaks de por medio.
Buen nivel de juego el desplegado por Nicolás Almagro que incluso superó siete bolas de partido, aunque tras casi dos horas de partido no logró rendir en los momentos decisivos para decantar la balanza a su favor.
Los españoles han abandonado el Clermont-Ferrand con la cabeza gacha y sin ningún punto, algo que no sucedía desde 1957, año en el que los sudafricanos derrotaron a nuestro equipo en Barcelona, para más inri.
Habrá que esperar al 2011 para que España pueda recuperar su mejor juego en una pista menos desfavorable y con un equipo más completo. Buena estrategia la de los franceses, que a pesar de que no se veían favoritos por el ranking de los jugadores demostraron ser mucho más sólidos en este tipo de superficies.
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